Los Combustibles Sólidos Y Líquidos En Las Caldera Industriales

los combustibles sólidos y líquidos en las calderas industriales

Entre los combustibles sólidos y líquidos en las calderas industriales, encontramos dentro de los combustibles sólidos el carbón, el que normalmente conocemos tiene un origen mineral aunque podemos encontrarlo en la leña o vegetales.

Por razones comerciales se utilizan carbones duros, los cuales se encuentran totalmente carbonizados como la antracita, siendo el contenido en carbono superior al 70%.

Existen otros carbones blandos como el lignito y la turba. El carbón presenta en su composición molecular proporciones elevadas de azufre (SO2 y SO3) con los problemas de corrosión que eso conlleva.

La madera como combustible ha tenido una evolución desde la combustión de manera directa de los productos procedentes de la poda, hacia la que hoy denominamos biomasa la cual está compuesta por: residuos forestales de la industria (virutas, serrín) y agrícolas (cascarilla de arroz, casca de almendra entre otros). La biomasa se comercializa en forma de pelles o granulada.

Dentro de los combustibles sólidos y líquidos en las calderas industriales se disponen de los combustibles líquidos,  En este grupo tenemos los hidrocarburos que se obtienen como destilación del petróleo obteniendo: el fuelóleo y el gasóleo, además de los biocombustibles líquidos (biodiesel). Siendo el más empleado el gasóleo C y el fuelóleo.

Gasóleo, es una mezcla que procede de la destilación fraccionada del petróleo (entre 180ºC y 380ºC), se distinguen tres tipos A,B y C, siendo los más utilizados en la industria el de tipo C. El gasóleo de tipo C tiene una mezcla en los hidrocarburos entre 14 y 20 carbonos. Fuelóleo, es el producto de los residuos del petróleo o de la destilación pesada.

Biodiesel, es un combustible sintético que se obtiene a través de aceites vegetales tales como la colza, la palma y también de las grasas animales, se pueden mezclar con el gasóleo en diferentes porcentajes. B100 corresponde a biodiesel puro y B50 a una mezcla del 50%. El Real Decreto 61/2006 establece los requisitos mínimos para estos combustibles. Entre las características más importantes que hay que considerar en estos combustibles, tenemos: Poder Calorífico, densidad, viscosidad cinemática, temperatura de inflamación, punto de obstrucción del filtro frio, punto de solidificación, contenido de azufre, residuo de carbón, contenido en agua y otras impurezas.

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